

Estos equipos solo aportan a las estancias calefacción, no están preparados para refrigerar. Tienen mayor superficie de intercambio que los sistemas convencionales y requieren temperaturas entorno a 40-45ºC. Funcionan por convección y hay gran variedad de modelos en el mercado.
Es ideal para reformas o ampliaciones, pudiendo sustituir los radiadores convencionales por otros de baja temperatura sin apenas obra.
Donde más implantación tienen son en viviendas y oficinas, aunque en cualquier reforma de edificio dotacional no los podemos encontrar.